Desde el suspenso pasando por el humor ácido y pensante para luego llegar a la risa cómplice con temas que se relacionan con la intimidad humana más mundana. Así se podrían presentar sintéticamente las tres propuestas que ofrece el actor y director Silvio Gressani en su reciente inaugurado espacio cultural, El Parateatral. Cada una de los unipersonales manifiesta un estilo propio y una puesta que, más que deslumbrar por la escenografía, muestra al actor "en carne viva" en un espacio donde la "cuarta pared" que existe entre el artista y el público se ve rota en muchas oportunidades, pasando de ser simples espectadores a co-protagonistas inmersos en medio de la escena. Esto también como consecuencia de las dimensiones de la sala, que se encuentra montada en el living de una casa convertida en puro teatro y que produce este vínculo cercano. Luego de haber estado en cartel desde el 10 de enero ya se anunciaron las últimas presentaciones en las dos semanas que restan del mes de febrero. Fotos: escenas de la obra El Corazón Delator
El Corazón Delator es una adaptación de un cuento de Edgar Allan Poe. Silvio nos confesó que su relación con el autor es muy fuerte por haber sido "El escarabajo de oro", el primer libro que su madre le puso en sus manos. No obstante, reconoció que también forma parte de una estrategia para convocar al público a ver este tipo de teatro independiente. "A la gente, una obra de teatro le entra por el afiche, por el nombre, por el autor o por el actor. En este caso Poe es quien convoca", concluyó quien tuvo como maestros a Lito Cruz y Martin Adjemian. Esta obra ya tiene 12 años junto a Silvio. Su estreno fue el 20 de noviembre del 2000 y desde esa fecha cuenta con 300 funciones, de las cuales 100 fueron para colegios secundarios y hasta en un Colegio privado local fue parte de su currícula en una materia. "Fue una obra que nació pensada para 15 espectadores y arrancamos teniendo 60", recordó Gressani que manifestó además que a través de los años ha ido encontrando el clima, los tiempos y pausas al relato que tiene una duración de 42 minutos y que intenta recrear ese ambiente de misterio tan característico de los cuentos del escritor estadounidense. Dentro de las anécdotas que le sucedieron con esta obra a Silvio hay una que le llamó la atención y fue cuando unos chicos que la habían visto en la escuela, volvieron para nuevamente ser espectadores pero con un par de años más. En el registro de visita dejaron escrito que les había gustado más aún que la recordada oportunidad en su tiempo escolar. "Por ahí me pasa que me he cruzado con algún espectador que me dice que se había quedado pensando en tal o cual cosa de alguna puesta mía y eso es maravilloso porque pensar que alguien dedicó 5 minutos para pensar algo tuyo, es super groso", acotó quien personifica al protagonista del dramático relato con una gran poesía. "Para la adaptación, tomamos palabra por palabra para que el cuerpo también hable, es un texto corporizado", finalizó Gressani invitando al público a asistir a las últimas dos funciones de los días jueves.


principal a la palabra. Gressani unió dos textos de Urdapilleta. Uno, "Viva la mentira" escrita en 1989 recreando un personaje como "La Carancha" en alusión a María Julia Alzugaray y "En Palacio" del ´96 reflejando lo trágico de una época que a través de un suspicaz diálogo revela la tragedia contada con humor. Sus personajes obnubilados por el poder continúan creyendo, a pesar de haber caído, que son dueños del mundo y que aún pueden dominarlo todo. Silvio Gressani tuvo el privilegio de estrenar la obra "En Palacio" antes que lo hiciera su propio autor, quien dispuso del permiso una vez que conoció la propuesta de este actor barilochense que cuenta con numerosas temporadas en Mar del Plata.
Queda abierta la invitación para quienes quieran disfrutar de unas de las tantas propuestas que hay en materia teatral en nuestra ciudad. La cita es en Tiscornia 309 esquina Rolando (Casita Azul).